¿Porqué soy terapeuta?

Normalmente, los ingenieros somos analíticos, fríos, precisos. Resolvemos problemas usando mucho más la técnica y los procedimientos que la intuición. Creemos poco o nada en lo que no se puede probar. Funcionamos la mayor parte del tiempo con el hemisferio izquierdo del cerebro, somos prácticos, poco expresivos. Por supuesto, nos cuesta trabajo manejar nuestras emociones, por lo que preferimos esconderlas. Somos, en pocas palabras, poco sensibles. El mundo material es lo nuestro. ¿Existe el  mundo espiritual?

 

¿Y qué hace un ingeniero dando terapia de Regresión a Vidas Pasadas?

En los últimos años he estado transitando por un despertar espiritual Además de practicar mi profesión en mis actividades diarias, he llevado un proceso paulatino de descubrimiento, de conocimiento, de certeza de que soy un Alma Eterna ocupando un cuerpo de manera temporal. Soy un Espíritu.

Mi despertar, a diferencia de muchas personas que han escrito sobre desarrollo personal, ha sido suave y paulatino.  Otras, despiertan súbitamente después de un trauma fuerte, una profunda depresión o un conocimiento y/o adquisición de una conciencia o sabiduría espontánea. Algunos —cada vez con mayor frecuencia— nacen con mentes abiertas y casi despiertas. En mi caso, en vez de un despertar súbito, ha sido como despertar a tu hijo pequeño cuando requieres que se levante para ir a la escuela. Lo haces suavemente, primero con palabras en tono bajo y cariñoso y, poco a poco, conforme va despertando, le das más información y más herramientas para que realice las actividades que deseas que haga.    Así me ha despertado mi Ser Superior, Espíritu, Energía Infinita o Dios, como quiera que nombres a esa inteligencia divina, que hace que todo suceda en un órden y con un objetivo supremo.  A mí me gusta llamarlo Ser Superior, es así como lo siento. Así he estado despertando, primero con llamados en tono bajo para que empezara a entender. Estoy seguro de que me costó trabajo entenderlo, porque tenía casi cincuenta años cuando empecé a descubrir que soy un espíritu y que tenía una misión para el resto de mi vida, la cual no tenía mucho que ver con la profesión que había ejercido.  “Encontré un nuevo propósito de vida”. Qué maravilla darte cuenta a los cincuenta años que todavía tienes mucho por hacer y aprender, para poder realizarte como Ser Espiritual.

​En este proceso he pasado por diversas etapas. Primero una crisis personal que me llevó a buscar salidas y alternativas. Llegué a varios libros que iniciaron mi transformación. El primero, y quizá por lo mismo, fue el más importante “El Poder del Ahora" de Eckhart Tolle. Me ayudó a darme cuenta de que existe algo dentro de mí, con lo que puedo entrar en contacto en el ahora. El saber que todo el poder está en mi interior fue un descubrimiento impactante. Me tardé cincuenta años en descubrirlo, pero en vez de lamentar que haya sido tarde, lo agradezco infinitamente.  Este conocimiento ha sido la pauta en mi vida desde entonces.

Poco tiempo después cursé diversos programas del Instituto Éxito Humano, donde conocí la Psicánica (ciencia descubierta por Thomas Michael Powell)

En la Psicánica aprendemos que nosotros somos responsables de TODO lo que nos sucede, bueno o malo. Nosotros creamos nuestra realidad y nuestro futuro. Así que sí trabajamos en ser un mejor SER (interior), todo se arreglará en el exterior.  "Nada exterior produce tu experiencia interna, es tu experiencia interna lo que produce tus experiencias externas".  Durante los cursos continué transformándome. Aprendí a conocerme, a moderarme. Sigo aprendiendo día a día a sentir, a controlar mis emociones y a vivir feliz.

Con este aprendizaje me calmé, dejé de correr —de apresurarme— y empecé a pensar cuál sería mi propósito en la vida. Empecé a sentir la necesidad de ayudar, de darme y entregarme por algo. La pregunta era, ¿qué es ese algo?  En el segundo libro,  “La Nueva Tierra”, Eckhart Tolle dice, "cuando conocemos nuestro propósito, vivimos entusiasmados llevándolo a cabo", es decir cuando hacemos lo que hacemos, entusiasmados de verdad, es que estamos realizando el propósito de nuestra Alma. Una vez sabiendo esto y manifestándolo no tardó en aparecer en mi vida ese propósito.

Las cosas iban mejorando día a día. No recuerdo cómo llego a mis manos un libro de Brian Weiss, “Lazos de Amor”.  Por primera vez leí sobre regresiones a vidas pasadas.  Lo sabía. Siempre lo había sabido. Muy en mi interior no creía en lo que me habían dicho en la religión de la familia sobre la muerte, el cielo y el infierno.  Sabía que había algo más. Sabía que tenía que haber algo diferente.  Al leerlo, inmediatamente me entusiasmé. Devoré el libro y luego busqué otros del mismo autor. Por supuesto leí "Muchas vidas, Muchos maestros" del mismo Brian Weiss, el cual terminó de cautivarme y meterme de fondo en el tema. Algo en mí decía que ésto era importante en mi vida.

Poco tiempo después, de manera mágica y sin buscarlo, se me apareció en el mostrador de una librería del aeropuerto "El Viaje del Alma", del Dr. Michael Newton.  Sólo leí la parte de atrás del libro y, sin dudarlo lo compré. Michael Newton era la persona (recién fallecido) más importante en la investigación del tema de “Vida entre Vidas”. En el libro descubrí, a través de los casos que él conoció, qué hace nuestra Alma en el tiempo que pasa entre la muerte terrenal y el proceso de reencarnar (el Dr. Newton llamó a este tiempo “Vida entre Vidas”). Aprendí que la vida que vivimos la hemos decidido previamente nosotros, particularmente nuestra Alma. Esta tiene un objetivo o varios para esta vida, viene a aprender, a evolucionar para ser mejor y acercarse o ser más similar a Dios. En el libro, el Dr. Newton explica cómo, utilizando un proceso de regresión, puede llevarnos a recordar dónde nuestra Alma planeó su vida actual. A través de cientos de casos, él descubrió que una vez que el cuerpo muere y hasta que el Alma encarna nuevamente, ésta descansa y eventualmente decide cómo y en dónde reencarnar, decide cómo, en donde y se fija objetivos para esa vida. También planea qué retos enfrentará para cumplir con esos objetivos.  No había terminado de leer el libro, cuando mi Ser ya había decidido que yo iba a dedicarme a hacer lo que hacía el Dr. Newton. Tenía que aprender a realizar esa terapia para que muchas personas tuvieran acceso a esa información. 

Como dije, antes de terminar el libro yo sabía que me dedicaría a dicha práctica.  Recuerdo que reuní a mi esposa e hijos y hablamos de la muerte, de la reencarnación y del Alma. Era posible  conocer  a qué venimos a esta vida. Me escucharon, me vieron tan emocionado que no se atrevieron a comentar mucho, aunque tengo el presentimiento que pensaron que había enloquecido. ¿Cómo de pronto, este tema era lo importante en la vida cuando antes solo eran temas científicos y técnicos? Al pasar el tiempo se dieron cuenta que lo decía en serio. A dar este tipo de terapia me iba a dedicar. Mi Alma y la emoción que me llegaba al pensarlo, lo pedía a gritos. Ahora había que encontrar la mejor forma de hacerlo.  Estaba seguro de que tendría que estudiar mucho y tenía que ser en las mejores escuelas que existieran en el mundo. Tenía capacitarme adecuadamente. El instituto de Michael Newton es el más reconocido en estudios y prácticas de “Vida entre Vidas”, pero para realizar estas terapias, primero hay que ser terapeuta de regresión a vidas pasadas y antes de eso, hay que ser hipnoterapeuta.  

Busqué más escuelas y descubrí otra muy reconocida con sede en Londres, la cual tenía una representante en México. Mi maestra Carmen Martínez Jover, terapeuta capacitada en Inglaterra en la PLRA, Academia de Regresión a Vidas Pasadas (por sus siglas en ingles), fundada por el Dr. Andy Tomlinson (discípulo del Dr. Newton).  La búsqueda rindió frutos. Con la ayuda de Carmen y la enseñanza de Doug Buckingham que fue el maestro que vino de Inglaterra a impartir a México los cursos, en un par de años me certifique como terapeuta de Vidas Pasadas. Después estudie en Inglaterra para la certificación de terapeuta de Vida entre Vidas y la obtuve. Con esto ahora soy  Terapeuta certificado por una de las academias más reconocidas a nivel mundial, logrando la posibilidad de hacer lo que varios años antes me propuse. Ser terapeuta de “Vida entre Vidas” para que el mayor número de personas posible tenga la oportunidad de vivir esta experiencia maravillosa, de recordar cuales son los objetivos de su Alma eterna, para experimentar en su vida actual. Después de un tiempo de prácticas fuí aceptado en el Instituto Michael Newton para certificarme como terapeuta de Vida entre Vidas del TNI lo cual era por lo que yo había empezado este entrenamiento. A principios de 2019 obtuve la certificación y ahora soy terapeuta certificado por las 2 mejores escuelas del mundo en esta terapia.

Un reto que me impuse hace unos años se ha hecho haciendo realidad. Pero, ¿saben?, lo mejor que descubrí, es que vivo apasionado, vivo emocionado. Lo hago con muchas ganas sabiendo que es lo que mi Alma me pide que haga. ¿Es el propósito al que vine a esta vida?  Quizá, pero lo asumo como si estuviera seguro de que sí.  Y como dije, ayudo a otros a mejorar sus vidas, creo que este es el mejor regalo que me pude dar. Logré encontrar mi propósito. ¿Qué más puedo pedir?, solo poder seguir aprendiendo y desarrollándome como terapeuta, mejorando, con nuevas técnicas y prácticas que me permitan ayudar más y mejor a las personas que vienen conmigo a vivir esta experiencia.

 

Y entonces a la pregunta. ¿Qué hace un ingeniero dando terapias?

Tenía que ser la persona que soy ahora para ponerme esta meta. Tenía que tener cincuenta y tantos años de experiencia en la vida como persona, padre, esposo, hermano. Tenía que conocer mi SER y seguir investigando sus secretos, para poder tener esta transformación y poder ayudar de mejor manera a mis consultantes. Todo pasa por algo. Nada es por casualidad. Estoy aquí porque me han ayudado (mis guías espirituales y mis maestros terrenales) a estar aquí. "Es perfecto como es". Lo agradezco y me siento bendecido de poder tener esta guía y  aprendizaje.